• Juan Pablo Chiesa

Los Miserables de Siempre

Los miserables es una novela del poeta y escritor francés Victor Hugo publicada en 1862, considerada como una de las obras más importantes del siglo XIX, nunca se pensó que el título Los Miserables hoy se lo atribuiremos a un puñado de insensibles.




Por Juan Pablo Chiesa

Con motivo del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio vigente desde el día 20 de marzo, muchos comercios debieron cerrar sus puertas para hacer frente a la crisis sanitaria emergente con la irrupción del coronavirus en nuestro país. Uno de los rubros más golpeados fue sin dudas el gastronómico. Sin embargo, no deja de sorprender la vil actitud de grandes empresas que, con el objetivo de no ver menguar sus ganancias, las cuales son exponenciales en condiciones económicas normales, y aprovechándose de la situación crítica en que vivimos, se atreven a vulnerar el derecho más elemental de todos los trabajadores, el derecho a una remuneración justa. El salario es una prestación de carácter eminentemente alimentario, imprescindible para satisfacer las necesidades más básicas, sobre todo en esta época de crisis.


Starbucks, Mc Donald’s, Burger King, Wendy’s, KFC y Mostaza, (Los Miserables) empresas reconocidas no sólo a nivel nacional, que reúnen casi 20.000 trabajadores en los más de 500 locales dispersos en todo el país, demostraron que su único interés recae en el bolsillo, dándole la espalda a sus trabajadores, quienes día a día ofrecen su fuerza de trabajo para garantizar el cierre de balances positivos al final de cada mes.


Frente a las políticas restrictivas de la actividad económica, tomadas por el Gobierno en pos de garantizar la seguridad y salud pública, estas empresas decidieron miserablemente liquidar a sus trabajadores una suma considerablemente menor a la establecida por el Convenio 329/00, regulador de su actividad. No se respetó el mínimo de horas estipulado en el Convenio mencionado, el cual establece que ningún trabajador puede trabajar menos de 60 horas mensuales y un máximo de 190 por jornada completa.


Mediante este contexto, la Federación de Trabajadores de Pasteleros, con la firma de su secretario general, insto al Ministerio de Trabajo a tomar de inmediato las medidas necesarias para intervenir en esta grave contienda en salvaguarda de más de 20 mil trabajadores a lo largo del país.



Arbitrariamente, avasallaron el 50 % del salario de sus trabajadores y no pagaron el presentismo por considerar que el hecho de haber tenido que cerrar en ocasión de la pandemia implica la pérdida de la asistencia perfecta. Ahora bien, el Convenio establece que en calidad de presentismo, los trabajadores deben cobrar el 14% del básico correspondiente. La situación en la que nos vemos envueltos es absolutamente ajena a los trabajadores. ´


El decreto 276/2020 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social establece en su artículo 1° que “Los trabajadores y trabajadoras alcanzados por el ‘aislamiento social preventivo y obligatorio’ quedarán dispensados del deber de asistencia al lugar de trabajo”. Claramente esta disposición demuestra que al estar dispensados los empleados del deber de asistencia por una resolución ministerial, no corresponde a las empresas penalizarlos por el hecho de “no asistir” al trabajo cuando su actividad propia no se encuentra exceptuada al aislamiento.


La actitud de estas empresas es notoriamente contraria al principio protectorio, al principio de continuidad laboral, al principio de equidad y por supuesto, al principio de buena fe, también consagrado en el art 63 de la ley de contrato de trabajo cuando se refiere al “buen hombre de negocios”, bases fundamentales del Derecho del Trabajo, y absolutamente ajena al principio de solidaridad, precepto que recubre y protege a todos los trabajadores frente a los miserables en época de pandemia que, precisamente, no son “buenos hombres de negocios”

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