• Juan Pablo Chiesa

Análisis DNU 408/2020



Existen opiniones encontradas acerca de la época en la que surgió el coronavirus. Algunos dicen septiembre, otros noviembre de 2019. Lo cierto es que independientemente de la fecha exacta en la que este virus hizo su primera aparición, su irrupción en el escenario mundial ha trastocado la forma en la que vivimos y aparentemente, nos tomará un largo tiempo volver a la normalidad.

En el caso de nuestro país, el primer caso de coronavirus fue confirmado el 3 de marzo y, habiendo transcurrido casi dos meses desde esa fecha, el gobierno implementó una serie de medidas destinadas, en principio, a evitar el contagio masivo, y subsiguientemente a mitigar las consecuencias dañosas que el freno a la actividad económica trajo aparejado, fundamentalmente en los sectores sociales más vulnerables.

El hecho de que no existe cura conocida, medicamento eficaz ni vacuna que pueda prevenir este virus es una realidad que no podemos ignorar. El aislamiento físico es la única medida aparentemente efectiva para reducir la velocidad de contagios y frenar el avance de la pandemia.

Es por ello que el Gobierno Nacional ha decidido prorrogar el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio decretado por primera vez el 20 de marzo mediante DNU 297/2020 hasta el 10 de mayo, pero con ciertos matices, atendiendo a las diversas situaciones locales que se han manifestado de manera distinta a lo largo del país.

De los fundamentos del DNU, consideramos importante extraer los siguientes datos:

1) Nuestro país es el octavo en extensión territorial a nivel mundial y presenta una diversidad geográfica, socio-económica y demográfica que impacta en la dinámica de transmisión del virus.

2) Esta diversidad se ve reflejada en la situación epidemiológica actual ya que el 62% de los departamentos del país no registran casos de COVID-19, mientras que la totalidad de los casos confirmados se localizan en el 38% restante.

3) La densidad poblacional constituye un factor relevante en la dinámica de esta epidemia ya que el 47,4% de la población total reside en departamentos que han notificado casos confirmados en grandes conglomerados o con circulación comunitaria y que la mayor parte de los departamentos de esta categoría coincide con los grandes centros urbanos de la Argentina.

Teniendo en cuenta estos factores, se ha decidido en esta nueva fase implementar un sistema de monitoreo permanente de la situación que permita el seguimiento de la evolución de la epidemia en cada área geográfica, pudiendo identificar:

1. Áreas en las que solo se han confirmado casos importados o casos de contactos locales a partir del caso importado y que están controladas; que siempre y cuando se mantengan las medidas de detección precoz y aislamiento, implican un bajo riesgo de transmisión en la comunidad.

2. Áreas que presentan transmisión local extendida, ya sea por conglomerados (cantidad importante de casos, pero relacionados a un nexo o varios nexos conocidos) o con casos comunitarios (casos que no presentan nexo epidemiológico). En estos contextos, es más difícil el control de la transmisión y existe un mayor riesgo de propagación del virus.

Frente a estas circunstancias, es preciso avanzar lentamente hacia la reapertura total de las actividades, para evitar la transmisión masiva del virus y evitar la saturación del sistema sanitario.

El artículo 3° del DNU 408/2020 faculta a los gobernadores de cada provincia a determinar nuevas excepciones al “Aislamiento Obligatorio” en los Departamentos o Partidos dentro de su jurisdicción, de acuerdo al criterio de las autoridades sanitarias locales y siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:

1. El tiempo de duplicación de casos confirmados de Covid-19 no debe ser inferior a QUINCE (15) días. Este requisito no será requerido si, por la escasa o nula cantidad de casos, no puede realizarse el mencionado cálculo.

2. El sistema de salud debe contar con capacidad suficiente y adecuada para dar respuesta a la potencial demanda sanitaria.

3. Debe existir una evaluación positiva de las autoridades sanitarias respecto del riesgo socio-sanitario con relación a la densidad poblacional del área geográfica involucrada.

4. La proporción de personas exceptuadas del aislamiento social, preventivo y obligatorio, no podrá superar el 50% de la población total del Departamento o Partido, según corresponda.

5. El Departamento o Partido comprendido en la medida no debe estar definido por la autoridad sanitaria nacional como aquellos “con transmisión local o por conglomerado”.

Al día de hoy las zonas definidas con transmisión local en Argentina son: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y área Metropolitana de la provincia de Buenos Aires, Provincia de Chaco, Provincia de Tierra del Fuego (Ushuaia), Provincia de Río Negro(Bariloche, Choele Choel, Catriel, Cipoletti) y Provincia de Santa Fe (Rosario); mientras que las las zonas definidas con transmisión por conglomerado son: Provincia de Santa Fe (Rafaela), Provincia de Córdoba (Ciudad de Córdoba, Alta Gracia, Río Cuarto) y Provincia de Neuquén (Loncopue).

Cuando se autorice una excepción se deberá implementar un protocolo de funcionamiento que dé cumplimiento a las recomendaciones e instrucciones sanitarias y de seguridad, nacionales y locales y deberá comunicarse la decisión al Ministerio de Salud de la Nación, institución con la que deberá llevarse adelante el monitoreo de la situación epidemiológica y sanitaria.

Las autoridades sanitarias locales deberán remitir semanalmente a la autoridad sanitaria nacional, un “Informe de Seguimiento Epidemiológico y Sanitario COVID-19” (ISES COVID-19) que deberá contener toda la información que esta les requiera para evaluar la trayectoria de la enfermedad y la capacidad del sistema sanitario. Cualquier signo de alerta deberá ser comunicado al Ministerio de Salud de la Nación, que ante una situación de riesgo deberá recomendar en forma inmediata al Jefe de Gabinete de Ministros, que adopte las medidas pertinentes para contener la transmisión del virus SARS-CoV-2 que puede incluir la decisión de dejar sin efecto la excepción dispuesta por la autoridad provincial correspondiente (art. 5°).

El artículo 4° del DNU establece cuáles son las actividades y servicios que no podrán incluirse como excepción, a saber:

1. Dictado de clases presenciales en todos los niveles y todas las modalidades.

2. Eventos públicos y privados: sociales, culturales, recreativos, deportivos, religiosos y de cualquier otra índole que implique la concurrencia de personas.

3. Centros comerciales, cines, teatros, centros culturales, bibliotecas, museos, restaurantes, bares, gimnasios, clubes y cualquier espacio público o privado que implique la concurrencia de personas.

4. Transporte público de pasajeros interurbano, interjurisdiccional e internacional.

5. Actividades turísticas; apertura de parques, plazas o similares.

El artículo 6° determina que no será de aplicación lo dispuesto en el artículo 3° para todos aquellos aglomerados urbanos con más de QUINIENTOS MIL (500.000) habitantes, ubicados en cualquier lugar del país, ni tampoco respecto del AMBA.

Continúa la dispensa del deber de asistencia al lugar de trabajo para aquellas personas mayores de 60 años que no sean personal esencial, embarazadas, o personas incluidas en algún grupo de riesgo, como así también respecto de aquellas personas cuya presencia en el hogar resulte indispensable para el cuidado de niños, niñas o adolescentes (art. 7°).

El artículo 8° autoriza a las personas que deben cumplir el “aislamiento social, preventivo y obligatorio” a realizar una breve salida de esparcimiento, en beneficio de la salud y el bienestar psicofísico, sin alejarse más de QUINIENTOS (500) metros de su residencia, con una duración máxima de SESENTA (60) minutos, en horario diurno y antes de las 20 horas. Para hacerlo, no se podrá usar transporte público o vehicular y se deberá guardar en todo momento un distanciamiento físico entre peatones no menor a DOS (2) metros, salvo en el caso de niños y niñas de hasta 12 años de edad, quienes deberán realizar la salida en compañía de una persona mayor conviviente. En ningún caso se podrán realizar aglomeraciones o reuniones y se deberá dar cumplimiento a las instrucciones generales de la autoridad sanitaria.

Para esta salida se recomienda el uso de cubre boca, nariz y mentón o barbijo casero.

Este artículo faculta a las distintas provincias a suspender este permiso en aras de proteger a la salud pública, decisión que ya fue tomada por los gobiernos de CABA, Provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Actualmente nos encontramos atravesando la tercera etapa de la “cuarentena”: la “Segmentación Geográfica” y, de acuerdo a lo manifestado ayer por el Presidente, aún nos quedan dos etapas más por transitar.

La próxima y cuarta etapa, denominada "Reapertura progresiva", prevé más excepciones provinciales y una movilidad de la población de hasta el 75%. Se espera que para cuando lleguemos a esta etapa, el tiempo de duplicación de casos sea de más de 25 días.

La quinta y última etapa de la cuarentena, será la llamada "Nueva normalidad", en la cual se exigirá a la población implementar ciertos hábitos de higiene y cuidados sostenidos. Aún no sabemos cuándo llegaremos a cumplir los requisitos necesarios para alcanzar a esta normalidad post-pandemia, lo que es seguro es que sin conciencia, esfuerzo y compromiso de todos será difícil lograrlo.

DNU 408/2020

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